Desembre2011
Sabías que
Técnica para aumentar la abundancia amorosa
Una amiga y lectora de los comentarios mensuales que ponemos en esta web me ha hecho una pregunta interesante y creo que puede ser bueno responderla aquí mismo para que todo el mundo pueda disfrutar de ella.
La pregunta era:
Después de haber leído tu artículo del septiembre 2011, donde nos hablabas de una técnica para atraer la abundancia económica a nuestra vida, ¿se podría hacer algo parecido para atraer el amor?, específicamente el amor de una persona en concreto.
Como veis, la pregunta es muy interesante y seguramente que nos puede ser práctica a todos de alguna manera; así que intentaré contestarla lo más concisamente posible (lo que no garantiza que lo sea... ya me conocéis).
En primer lugar, la respuesta concreta a la pregunta concreta y específica de cómo se puede atraer a una persona en concreto es muy fácil: no se puede.
Y no sólo no se puede sino que, además, no se ha de intentar. Cualquier intento de hacer que alguien cambie de parecer y se fije en nosotros mediante nada más que no sea hablar con ella y decirle que nos gusta, es inmoral, poco ético, poco espiritual y provoca una gran cantidad de karma que más tarde o más temprano se tendrá que pagar.
Esto ha de quedar muy claro: NO SE HA DE HACER NADA “ESPECIAL” PARA ATRAER UNA PAREJA.
Lo comento porque he visto muchas veces en revistas, periódicos e incluso por la tele, anuncios donde te prometen que tal o cual vidente puede hacer hechizos o “cosas” para atraer a la persona amada. Resultados garantizados.
Bien, aparte de que esto de los resultados garantizados es una farsa y una mentira completa porque estas “cosas” que hacen no sirven de nada excepto para conseguir tu dinero, además, el solo hecho de intentarlo, de que tú lo pidas y pagues por ello, ya te pone encima una cantidad de karma que si te dieras cuenta te horrorizarías
Conociendo a quien me hace la pregunta ya sé que no iba por aquí su intención al hacerla. Sé que se refería a atraer a una persona que te ame, que pueda ser pareja tuya, de manera correcta y sin trapicheos. Por eso, ahora contestaremos a esta otra manera de enfocar la pregunta.
Para empezar, si quieres atraer a una persona que no te hace caso, lo mejor es que le hables sin tapujos, claramente, e intentes ver si podéis llegar a una relación, primero de amistad y más adelante, si conviene, ya profundizareis. Si la persona no está interesada en ti, lo que has de hacer es olvidarla como posible pareja y buscar en otro lugar. Seguro que tu pareja adecuada te está esperando.
Tenemos la falsa idea de que la “pareja de mi vida” es una sola y concreta y si no me hace caso es que tengo que convencerla. Falso. Tu verdadera pareja, la que puede estar a tu lado y ayudarte a crecer en esta vida, además de amarte y dejarse amar por ti, no te rechazará nunca. Ella te está esperando al igual que tu la estás esperando.
Tenemos la falsa idea de que si nos enamoramos perdidamente de una persona es que seguro que es el amor de mi vida, la persona que necesito para ser feliz, la pareja que me toca.... y bla, bla, bla.
También totalmente falso. Nos podemos enamorar varias veces en nuestra vida, y perdidamente, locamente, sin que sea la pareja destinada a nosotros, la que nos está esperando.
Hace falta que lo digamos bien alto, a ver si de una vez nos damos cuenta: el enamoramiento no tiene nada que ver con el Amor.
Si, lo que habéis oído. Nada a ver.
El enamoramiento SIEMPRE es una reacción biológica a una serie de estímulos principalmente físicos que nos estimulan emocionalmente y nos hacen perder el oremus.
Las famosas feromonas, unos compuestos químicos que nos estimulan sexualmente (inconscientemente) a través del olor, junto con una imagen corporal concreta que nos gusta debido a patrones aprendidos en la infancia hacen que nos volvamos totalmente ciegos a la realidad. En cuanto tenemos un “chute” de feromonas pasamos a ver a esa persona con otros ojos (mentales, que no físicos, claro) y entonces nos parece la persona más maravillosa de este mundo (y del otro, faltaría más). Sus defectos nos hacen gracia, a pesar de que hace poco nos habrían hecho salir corriendo seguramente. Incluso sus flatulencias nos parecen música celestial...
Y, evidentemente, cualquier cualidad positiva que tenga la vemos tan aumentada que se convierte en un experto en esa virtud.
Aunque pueda haber algo de verdad en todo lo que le admiramos, hay que decir que no somos en absoluto objetivos, al contrario, nos engañamos tanto como sea necesario para confirmar lo que deseamos creer: que es la pareja de nuestra vida.
El Amor no tiene nada que ver con todo esto. El Amor es reconocimiento de la igualdad del otro ser humano con nosotros a un nivel profundo. El Amor no es posesivo. El Amor es tranquilo, no pasional. El Amor no pone a nadie por encima de nadie. El Amor es entrega, pero no entrega ciega que no quiere ver los defectos sino que acepta los defectos y no los tiene en cuenta en la relación con la otra personal
Pero el Amor no se activa cuando encontramos a la “persona ideal”. El verdadero Amor se activa porque uno quiere, porque uno decide amar. No aparece por casualidad, no es inesperado. El Amor aparece cuando se quiere, cuando se decide, cuando se ama.
El Amor es un acto de voluntad.
Por esto hemos de diferenciar el amor del AMOR. El amor personal, de pareja, el del enamoramiento, es en realidad una emoción que proviene de una necesidad evolutiva: la reproducción de la especie. Y tiene fecha de caducidad. El enamoramiento siempre desaparece al cabo de un tiempo, normalmente poco.
Y el otro AMOR proviene del hecho de que nosotros somos seres espirituales, somos algo más que una personalidad en esta Tierra, somos almas o como queramos denominarlo. De hecho, el alma, su esencia, su energía es AMOR. Por eso, la expresión de lo mejor de nosotros es precisamente ese AMOR, esta manera de comportarnos que nos diferencia de los animales.
Bien, pero este no es lugar para escribir un tratado sobre el AMOR ni tampoco sobre el amor.
Como siempre, me es muy difícil no irme por las ramas y responder directamente a la pregunta.
De todas maneras, con las disquisiciones anteriores hemos visto que hay dos clases de amor y es importante que tengamos claro cual es el que nos está moviendo.
Respondiendo a la pregunta ya de una manera directa podríamos decir que, al igual que con los billetes que dejamos en la cartera para que siempre que la abramos nuestro inconsciente piense que SIEMPRE tenemos dinero de sobras, con el Amor hemos de hacer lo mismo.
Hemos de amar. Constantemente, a todo, a todos. Al gato, a la planta del balcón, al cielo estrellado, al sol que nos caliente, a la lluvia que nos riega (aunque nos moje también). A la pareja, a la madre, al padre, a los hijos, a los amigos, a los conocidos....
El Amor funciona como un imán: atrae siempre. De hecho podríamos compararlo mejor con un electroimán ya que cuanta más electricidad hagamos pasar por él, cuanta más potencia pongamos, más potente se volverá su capacidad de atracción. Cuanto más amemos más atraeremos amor y Amor. De los dos. No hace falta que nos resignemos a tener sólo uno de los dos tipos de amor.
A veces se piensa que si se quiere ser “espiritual” no hemos de hacer caso del amor carnal. Ja.
No hay nada que no sea espiritual. Simplemente son dos cosas diferentes, el amor y el AMOR, para dos situaciones diferentes, e incluso podemos disfrutar de los dos tipos de amor en la misma persona. Esto es lo ideal, evidentemente.
Pero no hay trucos ni atajos que valgan para atraer el amor. Se ha de amar. Has de decidir amar. Cuanto más mejor. Y puedes entrenarte con las situaciones que te sean más fácil. Es evidente que te resultará más fácil amar a tu madre que al vecino malcarado que ves cada día al bajar del ascensor, más fácil te será amar a tu gato que te runrunea que al perro de la calle que te ladra, más fácil a tu hijo que al policía que te pone la multa. Pero puede empezar por lo fácil: decide amar al Sol, al cielo, a las plantas, al aire, a la tierra, a la lluvia, a la sonrisa que te saluda, al amigo...
Y verás que cuanto más decidas amar, más notas el amor que llega a ti, más notas la energía positiva que te llena y te hace disfrutar.
Y el contrario también es cierto, cuanto más odias, más atraes el odio. De hecho sólo has de mirar al viejo malcarado que siempre se queja por todo y verás cuán solo se encuentra, qué poco caso le hace todo el mundo, y eso lo amarga todavía más.... es el pez que se muerde la cola.
Siento no poder darte una técnica tan fácil de llevar a la práctica como la del billete en la cartera, pero si te fijas verás que tampoco es tan difícil de poner en práctica lo que te digo.
Y el resultado será que cada día tendrás más abundancia de Amor en tu vida.
Que así sea.



