Enero2012
Sabías que
¿Ser espiritual no es ser religioso?
Esta es una pregunta que me han hecho muchas veces porque muy a menudo se confunde una palabra con la otra y esto tiene su raíz en que los que se adjudicaron el monopolio del camino espiritual fueron los que durante 2000 años nos han ido adoctrinando para hacernos creer que el suyo es el único camino verdadero.
La espiritualidad es el camino que nos acerca a la manifestación en la Tierra de aquello más elevado en nosotros, llámalo alma, llámalo espíritu, llámalo Yo Superior, o como lo quieras llamar.
Cualquier cosa, sistema, camino, técnica que nos acerque a este objetivo es espiritual y cualquier cosa que nos aleje del objetivo no lo es.
Ya sé que esta es una definición muy amplia, pero es la que más se acerca a una definición correcta y exacta. Pensar que una doctrina concreta, una religión específica, sea la que sea, es la única manera de acercarse a la divinidad, a eso más elevado, al espíritu, es una tontería que daría risa si no fuera porque se toma de manera fanática y justifica el menosprecio y el insulto a quien no cree en esa religión y, menos mal, porque antes nos quemaban por comentar cosas como las que estamos diciendo hoy aquí.
Pensar que Dios ha preparado un solo camino para acercarse a el es casi una blasfemia realmente, es creer que Dios es una mala persona.
Si, lo habéis leído bien.
Quien cree de verdad que Dios (le dé el nombre que le dé, Dios, Alá... etc.) sólo ha dejado un único camino (y muchas veces un camino muy difícil de seguir en las circunstancias con las que se encuentran algunos al nacer) para llegar a Él, es aceptar que Dios puede ser cruel y, si me permitís la expresión, un malparido.
Un Dios amoroso, como suelen decir las religiones que es, daría muchas oportunidades, muchas maneras de acercarse.
Y eso es lo que ha hecho. Hay muchos caminos que llevan a El. De hecho, tantos como seres humanos hay en el mundo. Cada uno puede encontrar el suyo y la manera de vivir la espiritualidad es tan personal como el ADN de cada persona.
En Esoterismo tenemos una división en 7 que nos permite entender cómo la infinidad de caminos se agrupan en 7 tipos principales, los denominados Rayos, y que nos ayudan a entender la variedad de maneras diferentes que tenemos los seres humanos de manifestar aquello más elevado, más espiritual dentro de nosotros. Nuestra alma.
En este breve artículo no podemos definir los 7 Rayos, podéis aprender y preguntar más sobre ellos en el Foro amigo de la web, pero sí que podemos enumerarlos; son los siguientes:
1º – Voluntad y Poder, el camino de la Política y el gobierno para mejorar el mundo.
2º – Amor y Sabiduría, el camino de la Educación y la Sanación para mejorar las personas.
3º – Actividad inteligente, el camino del Comercio y las actividades económicas.
4º – Armonía y Belleza, el camino del artista y el creativo.
5º – Ciencia concreta, el camino del científico y el que busca conocer el mundo en profundidad.
6º – Devoción e Idealismo, el camino del religioso.
7º – Orden y Ritual, el camino de la manifestación ordenada y rítmica, la danza.
Como podéis ver, un científico, si sigue su camino con buena voluntad, consciencia e integridad está también siguiendo un camino espiritual; buscar el porqué el mundo funciona es también investigar a Dios.
O un político, si sigue su vocación real, de ayudar a crear un mundo mejor mediante la organización de los pueblos desde el gobierno o los ayuntamientos, también está manifestando la voluntad de Dios. Evidentemente que no es el caso de muchos de los políticos actuales que tienen por bandera la corrupción y la búsqueda de lo mejor para ellos y los suyos, pero esto no quita que la Política sea un camino espiritual si se sigue correctamente.
Y el religioso, también es un camino espiritual, la Devoción a un Ideal elevado, a un Dios, o a una filosofía, si se siguen con el corazón, con entrega, siguiendo los principios que el fundador de la religión enseñó. Otra cosa es cuando se siguen los dogmas que los seguidores del fundador, años o siglos más tarde, han ido imponiendo porque son sus interpretaciones. Entonces de pasa de un camino espiritual a un camino que te aparta de Dios.
Cuando un fanático de cualquier religión niega la posibilidad de salvación fuera de su creencia, se está apartando de Dios, está negando a Dios en realidad.
Cuando un musulmán integrista mata a los infieles, está insultado a Alá. Cuando un obispo católico niega la posibilidad de salvación fuera del camino marcado por la religión católica (no las enseñanzas de cristo, que esto no es lo que predican realmente, sino los dogmas inventados por ellos a lo largo del tiempo) está diciendo que prefiere seguir el camino del mal, el camino de la separatividad y no quiere saber nada del camino del Espíritu que es siempre el camino de la Inclusividad, del amor a todo el mundo sin condiciones.
No os penséis que el menosprecio por los que no siguen el propio camino es exclusivo del fanático religioso. Este fanatismo lo podéis encontrar también en el científico que ridiculiza a los que creen en “fantasmas, astrologías y cosas poco científicas”. Y también lo encontraréis en el que practica Yoga hace tiempo y que dentro de su burbuja beatífica mira por encima de sus hombros a otros tipos de meditación, o al Cabalista que piensa que el suyo es el mejor camino.
Por desgracia la idea de que el propio camino es el mejor (ya no digamos el único...) está muy arraigada. La idea de que todos los caminos llevan a Roma se toma como una frase hecha y no como una realidad.
Pero, bien, hemos de ver el vaso medio lleno y no medio vacío. Es verdad que ahora, en la actualidad, a pesar de la ridiculización que se hace de otros grupos, al menos no los matan ni los queman, al menos se toleran y los dejan existir. Y, poco a poco, a medida que las mentes se vayan abriendo, la humanidad irá aceptando que cada uno siga el camino que desee dentro de los caminos espirituales.
De hecho, lo único importante es seguir un camino espiritual, sea el que sea.
Y con la definición que hemos dado al inicio, si estás buscando ser mejor, conocerte más profundamente y entender mejor el mundo y a los demás, ya estás en un camino espiritual. Alégrate.



